Subida al Pico del Almorchón en Santiago-Pontones

En enero, después de tantas comilonas durante las fiestas, no hay nada mejor que una buena caminata para quemar grasa. Y no hay otra ruta mejor que el Pico del Almorchón en Santiago-Pontones

Con este ímpetu nos fuimos con la familia a subir por la parte más dura del Almorchón. Por la umbría,  donde es más vertical y angosta la subida.

Dejamos el coche en un carril que hay en Cañada Hermosa y seguimos por un carril de tierra hasta que se pierde, y al cabo de poco, ya se ve imponente la mole del Almorchón. Desafiante ante nuestros ojos.

Realmente, no tenemos claro si ha compensado la subida por el tema de la pérdida de peso jejeje pero el corazón paso a duras penas la prueba. En unos 50 minutos  llegamos a la cima del Almorchón donde está “el Vértice Geodésico nº 90866” y con una altura sobre el nivel del mar de 1.914 metros.

La llegada fue emocionante para todos, grandes y pequeños. Los más jóvenes de la casa no habían subido nunca a uno de los picos más altos de Santiago-Pontones (también esta Las Palomas y Las Banderillas).

Las vistas de la cima son impresionantes, de toda la vega de Santiago de la Espada, con sus aldeas esparcidas por el valle en la parte de la solana de la montaña. Y por la otra parte, la de la umbría, se divisa Pontones encañonado en la serpenteante cuenca del río Segura. La verdad, solo por las vistas vale la pena, eso sí, elegid un día claro como nosotros.

Después de recrearnos con las vistas, realizamos el descenso por la parte de la solana, que no tiene el desnivel tan pronunciado, hasta que divisamos un sendero a la altura que la pequeña pinada, que nos devolvió  por la parte izquierda a la umbría, por la falda de la montaña hasta donde habíamos iniciado el ascenso. Y luego, a volver por el mismo carril hasta el coche. En total en 2 horas y media se sube y baja

Recordad que si decidís realizar esta ruta hay que pensar que es alta montaña, y también, hay que tener todas las precauciones posibles,  y más en invierno.