Tradiciones

Bolos Serranos

El bolo andaluz o bolo serrano es una de las más viejas tradiciones que aún perduran en el sur de España. Se trata de un juego muy arraigado en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, y en la actualidad está considerado como el único deporte autóctono de Andalucía. No hay demasiados datos sobre el origen de este deporte aunque distintas hipótesis lo sitúan en la Reconquista de la península ibérica y otras durante la Edad Moderna (siglos XVI-XVII). La singularidad de los bolos serranos radica en que, a diferencia de las modalidades más extendidas y conocidas, no se trata sólo de derribar los bolos, que aquí se llaman “mingos”, sino que se premia el lanzarlos lo más lejos posible tras el impacto con la bola. En el norte de la Península existen algunas modalidades que tienen el mismo objetivo y que reciben el nombre genérico de "pasabolo". Existen dos modalidades: - Bolo andaluz valle. La modalidad de Valle se juega con tres mingos y conserva normas y lances de juego que proceden de los bolos medievales (birlos), siendo la más antigua, aunque menos practicada, de las dos que actualmente existen. Se trata de un juego de bolos mixto (pasabolo y derribo). - Bolo andaluz montaña. La modalidad de Montaña, o Alta Montaña, es una derivación de la anterior y se juega sólo con un bolo, donde se suprime material y lances en el juego (economía serrana), siendo la única modalidad peninsular que presenta esta característica. Se trata de un juego de pasabolo puro.

Matanza

La matanza del cerdo es un procedimiento habitual de sacrificio de uno o varios cerdos con el objeto de aprovechar su carne y a menudo para proporcionar embutidos durante un año para la alimentación de una familia serrana La matanza, también, es motivo de reunión, participación y jolgorio para familiares, amigos y vecinos, sin cuya presencia sólo sería un tedioso proceso de intendencia y preparación culinaria.

Elaboración de licores

Anís de Viter del partido de abajo, pacharán, mistela, licor de membrillo

La Jota Serrana

Sin duda la jota serrana, es la que marca el núcleo preferido de las danzas populares. Malagueña serrana, pasodobles, mazurcas, fandangos robaos, seguidillas, toreras, fandanguillos, minué y polcas completan la gama. Jota serrana: se sitúan en círculo hombres y mujeres, iniciando el baile con el peculiar "saludo serrano".

LA TRASHUMANCIA

Cada invierno, desde hace siglos, una parte importante de la cabaña ovina de Santiago-Pontones emprende el largo camino de bajada hacia los pastaderos de la Sierra Morena jiennense y manchega, donde pasan varios meses alimentándose de los pastos del clima invernal suave de las tierras bajas. Cuando la primavera esté cumplida y agotados los pastos de esas zonas, harán el camino de vuelta a sus casas en la Alta Montaña, que para entonces ya empieza a crecer la hierba.